ADAPTEMOS LA BICICLETA A NUESTRO CUERPO

Partamos de la base que la bicicleta debe ser para nosotros, debe ser de un tamaño y también de un estilo que se lleve bien con nuestro cuerpo y con lo que pretendemos de ella. Las bicicletas vienen en distinto “talle” para distinto tamaño de cuerpo. Y también hay bicicletas en que la posición es más erguida o más agresiva, inclusive dentro del mismo tipo de bicicleta (por ejemplo dentro de las mountain-bike).

Pero ya tenemos nuestra bicicleta, y aunque sea la perfecta para nosotros no nos sentimos tan cómodos en ella, nos da la sensación que debemos hacer más esfuerzo que en otra bicicleta, y  tal vez inclusive sufrimos de algunos dolores tras un uso más o menos prolongado.

Acá veremos cómo adaptar la bicicleta a nuestro cuerpo, y que no seamos nosotros que tengamos que hacer malabares para tratar de adaptarnos a ella y dominarla.

ERGONOMÍA, fundamental para los ciclistas, y verás que no es tan complicado.

Tener una bicicleta que no se adapte a nuestro cuerpo hará que nos sintamos incómodos sobre ella, que luego de andar un poco empecemos a sufrir dolores y no vamos a poder aprovechar toda la energía que estamos entregando. Inclusive no vamos a poder controlar bien a nuestra bicicleta, teniendo caídas y accidentes.

Son muchas cosas que podemos hacer para tener la bici amoldada a nuestro cuerpo, la primera y más importante es que su tamaño sea el adecuado para nuestro cuerpo, pero esto lo deberíamos haber resuelto en la compra.

Pero una de las cosas más importantes para acomodar la bicicleta a nosotros y que la mayoría no tiene en cuenta o le da menor valía es la ALTURA DEL ASIENTO.

Un asiento mal puesto hará que tengamos dolores en cadera, rodillas y distintas partes de la pierna. También hará que tengamos que hacer más esfuerzo que el necesario con una posición correcta. Lo más común es que el asiento esté más bajo que lo óptimo.

¿CÓMO COLOCAR EL ASIENTO A SU ALTURA CORRECTA?

Cómo medir la altura del asiento
Procedimiento para medir la altura del asiento

 

Hay algunas formas matemáticas para hacerlo de forma precisa, pero aquí les muestro un método sencillo y que es muy bueno:

1.- Ponemos la bicicleta paralela a una pared.

2.- Nos ponemos el calzado que usaremos en la bicicleta y nos subimos a ella sosteniéndonos en la pared (si te ayuda alguien, mucho mejor).

3.- Ponemos los pies en los pedales APOYADOS EN EL TALÓN. Pedaleamos hacia atrás hasta dejar una pierna lo más extendida posible.

4.- En esa posición más alejada, la pierna tiene que quedar estirada con el talón bien apoyado en el pedal. Si no es así ajustamos la altura del asiento.

5.- Luego de ajustar el asiento, volvemos a poner los talones sobre los pedales y pedalear hacia atrás. Ahora verificamos que no estemos moviendo las caderas al pedalear. Si notamos que movemos las caderas quiere decir que el asiento quedó demasiado alto. Bajamos el asiento y volvemos a repetir la prueba desde el paso 3.

6.- Finalmente cuando pongamos los pies correctamente sobre el pedal, poniendo el pedal bajo el metatarso (a la altura del “juanete”), la pierna quedará con pequeño ángulo, no estirada. Esa es la posición correcta para proteger nuestra rodilla y aprovechar todo nuestro potencial sobre la bicicleta.

Pie sobre pedal
Posición correcta del pie sobre el pedal

 

Martín Calvo
Mecánico de bicicletas

 

Publicado por

Martín Calvo

Nací en Argentina, ahora vivo en Buenos Aires. Tengo 54 añitos, familia, 27 años de experiencia como Operador de Radio. Hace relativamente pocos años descubrí el mundo del running y del ciclismo, y quedé apasionado por ellos. Ahora quiero compartir todas mis experiencias en tan variados temas: el audio profesional y el deporte.

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